25/08/23

 

Imagen de SHVETS production (pexels user: @shvets-production)


Remisión:

la palabra mágica de quien ya ha pasado por todo,

pero no volverá a estar sano nunca más.


No estoy curada.

Pese a los meses interminables de quimioterapia

arrasando con todo lo malo y lo bueno del cuerpo.

No estoy curada:

pasé a engrosar el selecto grupo de la remisión.

La remisión, que puede volver.

La remisión, que puede revertir.

La remisión, que todo lo cubre con sus alas.


"¡Ya estás curada!"

No, estoy en remisión.

 

Llevo dos años en remisión

pero en mi cabeza palpita

la idea de desremitir.

Aunque no exista la palabra.

Puedo desremitir.

¿Qué pasa si desremito?

Más vías como cadenas a las venas,

más bruma de recuerdos empañados,

más optimismo desmedido por mi

y por todos los demás. 

Siempre bien. Siempre entera. Siempre con fuerza.

Agotada.


Remisión.

No valieron los años de deambular por el médico,

escuchando que no era nada en los ganglios,

hasta casi metastatizar las tres masas tumorales

que crecieron dentro de mi pecho, 

cubriendo bazo, costillas y esternón.

 

Fase 3-B.

 

Pruebas frías,

agujas afiladas,

días interminables.

Y nunca volver a estar curada.

 

Vivir para siempre en la remisión.

Querer vivir para siempre en la remisión.

Rogar por vivir para siempre en la remisión.


16/08/23

 

Imagen de Rodolfo Clix (pexels user: @rodolfoclix)



Eres

la mezcla perfecta

de mis demonios del pasado.


Si quieres clavarme los dientes

aquí tendrás siempre

mi cuello.

14/08/23


 

Imagen sasint (pixabay user_id:3639875)


Me dueles en cada respiración,

cuando aspiro sobre la suavidad de tu piel

donde se podría trazar un mapa

de constelaciones entre lunares.

Me pasaría las horas tumbada

siguiendo con el dedo las galaxias

de tu nívea espalda.

 

Lo haría en silencio,

sintiendo ese dolor que debería existir,

pero no existe.

 

¿Me guardarías el secreto?

No haría falta más

que compartir un cómodo silencio

y ese dolor fantasma en el pecho

que arrasara con todo desde dentro.

Yo te prometo contar las estrellas

que cubren cada centímetro de tu cuerpo

y no desvelar a nadie

los misterios de tus cicatrices.